El Señor Ibrahim y las flores del Corán

18 02 2010

AUTOR : Eric-Emmanuel Schmitt

Editorial Destino. Madrid. 2008

Momo, un niño judío, que a sus trece años se encuentra solo en el mundo, tiene un amigo, sólo uno, el señor Ibrahim, el tendero árabe de la Calle Azul. Pero las pariencias engañan: la calle Azul no es azul. El árabe no es árabe. Y la vida no tiene porqué ser forzosamente triste…

Leemos este libro poque nos lo ha propuesto Elsa, ella lo había leido este verano y le había parecido precioso.

Nos hemos reunido el día 27 miércoles para comentar esta historia.

A la mayoría nos ha gustado mucho. Es una historia sencilla, corta, pero que muestra grandes valores y nos hace reflexionar sobre algunas cuestiones.

Este libro nos habla de la enseñanza y del aprendizaje hecho con el corazón, con ternura.

¿Qué tienen en común estas dos personas? ¿Qué les une?

Queda bien claro que Momo es un chico con problemas familiares,  abandonado de pequeño por su madre y con un padre que no ha logrado superar este abandono, siempre malhumorado, que le trata con desdén. Momo hecha en falta el cariño y la atención de alguien cercano.

Por otra parte el señor Ibrahim es un hombre mayor que se encuentra solo.

¿Qué les une? : La soledad, la necesidad de tener a alguien que se preocupa por nosotros, que nos estima y nos quiere.

El señor Ibrahim ayuda a Momo sin decírselo, sin que él lo note, así se produce el acercamiento entre los dos de manera paulatina.

No hay barreras religiosas, no es problema entre los dos. El autor creemos no tiene la intención de enfrentar religiones, habla de dos personas en soledad.

Nos gusta especialmente este pasaje:

_ ¿Porqué no sonríes nunca, Mono? _ me preguntó el señor Ibrahim.

Aquella pregunta fue como un auténtico puñetazo, un glope bajo; me pilló desprevenido.

_ Sonreir es cosa de ricos, señor Ibrahim. Yo no tengo medios.

Precisamente para joder, él se puso a sonreir.

_ Así que ¿tú crees que soy rico.?

– Usted tiene siempre la caja llena de billetes. No conozco a nadie que tenga tantos billetes delante de las narices durante todo el día.

– Pero los billetes me sirven para pagar el género, y también el local. Sin embargo a final de mes, lo que me queda es muy poco, ¿sabes?.

Y sonreía todavía más, como restregándomelo por la cara.

– Señor Ibrahim, cuando digo que eso de sonreir es cosa de ricos, lo que quiero decir en realidad es que es algo propio de la gente feliz.

– Pues mira, ahí es donde te equivocas. Sonreir es precisamente lo que le hace feliz a uno.

– Venga ya.

– Pruébalo.ç- He dicho que no.

-Sin embargo, eres un chico educado, ¿verdad Momo?

– Lo hago por obligación, si no, recibo tortas.

– Ser educado está bien. Ser amable está mucho mejor. Prueba a sonreir, ya verás.

Bueno, al fin y al cabo, si me lo pide amablemente el señor Ibrahim, que me larga disimuladamente una lata de chucrut con guarnición  de calidad superior, se puede intentar…”

También hablamos mucho del autor y de otros libros del autor, en especial de Öscar y la dama rosa.

No conocíamos al autor, aunque en Francia es un conocido dramaturgo y filósofo.

Al final hemos visto un fragmento de la película de FranÇois Dupeyron que protagonizan Omar Sharif y Pierre Boulanger.


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